2. Naturaleza y composición del suelo
La Biércol los Argayos
(Cosío, Puentenansa)
El celta *VROICULUS, forma hipotética a la que se ha asignado el significado de “brezo”, se encuentra en el origen de la voz biércol, que en Navarra y La Rioja significa “brezo” y en el occidente de Cantabria, singularmente en el Alto Nansa, “ladera rocosa”. El traslado desde el reino vegetal, representado por “brezo”, al mineral, representado por “ladera rocosa”, puede explicarse por un sencillo fenómeno de metonimia, según el cual la cubierta vegetal característica de un peñascal acaba designando al propio peñascal.
La misma hipotética raíz céltica de partida, es decir, *VROICOS, se romanizó en la Península Ibérica, generando el hispano – latino *VROCCIUS, que explica berezu, de uso actual en Guriezo y Castro Urdiales, birizu, en los Montes de Pas, el locativo berezal, “brezal”, empleado en la costa y montaña oriental de Cantabria, borizu, “erizo de las castañas”, boriza, “hierba aprovechable por el ganado que medra en las mieses tras recoger la cosecha”, beurizu, “anzuelo pequeño”, y quizá también bordinu, “envoltura de púas de las castañas”. A esta relación se deben añadir aquellos resultados que proceden directamente de la raíz céltica, como por ejemplo bragal, “terreno poblado de zarzas”, emparentado con el catalán bruc y el galés grug, ambos de significado análogo.
Otro término de filiación igualmente céltica es argayu, “escorrentía, desprendimiento de tierra por efecto del agua”, esta vez de la también hipotética raíz *ARG-, “blanco, brillante”, que, además de argayu, explica el verbo argayar, con el triple significado de “resquebrajar”, “balancear el cuerpo al andar” y “caer el carro hacia atrás cuando se carga sin estar uncido”, sinónimo este último de orguiyar, con idéntico origen. Otros miembros cántabros de esta familia léxica son árguma, “aulaga”, presente desde Vizcaya hasta Trás-Os-Montes, en Portugal, arguyón y orguyón, “abertura que se practica en las cercas de las fincas, a ras de suelo, para permitir el paso del agua o de riego”, y quizá argaña, con el doble significado de “hierba alta” y “lluvia menuda”.
La toponimia de Cantabria presenta numerosos ejemplos de ambas familias, la primera representada por Espinosa de Bricia (Ayuntamiento de Valderredible), y la segunda por Argumosa, actual calle en la ciudad de Torrelavega. Ambas familias se dan la mano en el topónimo La Biércol los Argayos, en Cosío (Ayuntamiento de Puentenansa).