6. Hábitat y actividad del ser humano
Sel del Cuende
(Parque Natural Collados del Asón)
En la voz seju confluyen tres significados distintos, cada uno con su manantial o fuente lingüística propia.
En primer lugar, seju posee la acepción de “lugar donde abundan las lastras”, del latín SAXUM, “roca”, etimología compartida por el portugués seixo y gallego seijo, en ambos casos con el significado de “canto rodado”.
En segundo lugar, seju se emplea en Castro Urdiales y Cerdigo, costa oriental de Cantabria, con el significado de “últimas luces del crepúsculo vespertino que se reflejan sobre las aguas del mar”, significado que se complementa con “atardecer”, en Suances, costa occidental. Es expresión marinera “pescar al sejo o al alba”, es decir, de amanecida. Este grupo quizá derive del griego SELENE, “luna”.
Por último, seju significa “lugar donde pernocta el ganado sometido a régimen extensivo”, sinónimo en este caso de la voz sel, en ambos casos del latín SEDILIA, “asiento, residencia”, al igual que aselaeru, “palo de gallinero y, por extensión, lugar donde poder reposar”, y el verbo aselar, “acomodarse”. En Lebeña (Ayuntamiento de Cillorigo de Liébana) el término seju adquiere el significado de “sueño”, reforzando así el campo semántico asociado al descanso. En el entorno del mismo núcleo de población, a los pies del monte Ajero, se localiza el topónimo La Sejuca, relacionado con Sejos, en la Mancomunidad de Pastos Campo – Cabuérniga.
Los topónimos cántabros con el elemento sel, por su parte, son muy abundantes, tanto en aquellas zonas donde el sistema de ganadería extensiva sigue operativo, caso de la montaña del occidente de Cantabria, en la que Sejos, precisamente, cumple un papel vital, como en aquellos otros donde el sistema extensivo fue sustituido por otro intensivo, tal y como ocurriera en los Montes de Pas en los albores de la Edad Moderna. La práctica totalidad de seles de la montaña oriental de Cantabria fueron reconvertidos en cabañas ocupadas durante los meses estivales, caso de Sel del Cuende, en el Parque Natural Collados del Asón, cuyo segundo elemento, cuende, quizá proceda del latín CONCHULAN, derivado de CONCHA, “con forma de concha”, en la raíz de cuendia y cueñe, formas asturianas que remiten en términos generales a un paso natural o ladera difícil o pedregosa.