6. Hábitat y actividad del ser humano

La Mies

(Cabuérniga)
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El modelo territorial asociado al sistema de ganadería extensiva, presente de forma sustantiva en el occidente de Cantabria, aunque compartido en mayor o menor grado por toda la vertiente cantábrica, se ordena en círculos concéntricos que se suceden como capas de cebolla en torno al núcleo central, la aldea. El núcleo de población se compone de barrios en los que se intercalan espacios no necesariamente edificados, tales como huertos, que, en su conjunto, dan lugar a una estructura polinuclear.

En torno a la aldea se encuentra una primera aureola, la mies, derivada del latín MESSIS, que significa “recolección”, en relación con el también latino METERE, “cosechar, segar”. Este espacio se destina fundamentalmente a tierras de labrantío o cereal, primero trigo, sustituido más tarde por maíz, y, a partir del siglo XVIII, por prados de aprovechamiento intensivo, en un principio localizados en la periferia, mayoritarios en la actualidad.

La mies, también denominada mier, se acota en el espacio por un muro de piedra en seco de alcance colectivo. Las parcelas, que reciben el nombre de jazas, están delimitadas por mojones, en consonancia con su adscripción individual. La suma de ambas dimensiones, individual y colectiva, representada la primera por el muro y la segunda por los mojones, dotan a este espacio de un frágil equilibrio que tiene su máximo exponente en la práctica de la derrota, que es la apertura de la mies al ganado de monte que baja de los pastos de altura al finalizar el periodo estival. Una vez consumidos los rastrojos de la cosecha y avanzado el buen tiempo, el ganado accede a la segunda aureola del esquema, compuesta por espacios pratenses ubicados a media altura, que se traducen en invernales, de adscripción netamente individual, y praderías, igualmente de aprovechamiento individual pero, de forma paralela a las mieses, de organización colectiva. A esta segunda aureola le sigue el ámbito del monte, donde se ubica el complejo pastoril asociado a la braña, ocupada por los pastores y ganado durante los meses cálidos de primavera y verano.

La toponimia de Cantabria recoge con profusión este importante elemento territorial, patente en el macrotopónimo Mieses (Ayuntamiento de Camaleño). El término municipal de Cabuérniga, por ejemplo, se vertebra a lo largo de una amplia vega que recibe el nombre de La Mies, en correspondencia con la importancia del elemento territorial de referencia.